Esta página esta dedicada a promover la participación de las mujeres y los hombres que deseen generar corrientes de pensamiento hacia un mejor mundo para todos. El pensamiento femenino, es constructivo, abrazador, creador. Los diferentes horizontes de la vida nos ofrecen múltiples posibilidades de acción transformadora. El ser humano en su contexto se dinamiza desde lo económico, psicológico, social, político, ideológico, espiritual, artístico, etc. etc..
jueves, 23 de mayo de 2013
Por qué los políticos no quieren a su mamá…
El poder y el amor no son compatibles, sin embargo paradójicamente, grandes batallas se han librado en “nombre del amor”. Así, el principio de realidad, el imaginario colectivo y acaso el consciente, da cuenta de esta contradicción y conjuga en el cotidiano el principio del placer, el goce con la muerte, el dolor y el sacrificio.
La compulsividad, contagiada por las colectividades es combinación del goce y la búsqueda constante de satisfacción, convertida en referente identitario y el ticket que otorga el derecho a pertenecer a un grupo, o alcanzar el ansiado statuss; a ese círculo de seguridad que el hombre por su condición gregaria busca durante toda su vida. Para finalmente, reconocer en “esta” conducta la dominación del mercado, el poder sobre el humano, su voluntad y capacidades; dando cuenta de su cosificación, camino a su destrucción y de todo lo que le rodea.
Freud en “El Malestar en la Cultura” analiza la conciencia humana, a partir del reconocimiento de que ésta se hereda y forma parte del registro genético. Contraída e influenciada por la cultura, la sociedad y el grupo, las conciencias son reconfiguradas incesantemente por procesos pedagógicos, constituidos e insertos en la cotidianeidad. Y es cuando llegados a este punto, arribamos a la conclusión de que nuestra conciencia no es una, sino resultado de varias conciencias, prefiguradas, preestablecidas, …en tanto acaso deja de existir la sola o única, conciencia humana.
La conciencia como resultado de la interacción de individualidades y colectividades, tiene base en la herencia genética, esa predisponente… que nos hace ser y hacer…, en el humano… con la mediación de la “razón”, el raciocinio. En tanto lo racional hace del acto humano el arte de la creación o de la destrucción.
El amor primigenio cuyo simbolismo se sustrae en el primer humano que satisface las necesidades de subsistencia, la protección y proporciona el alimento es “la madre”, para luego adquirir significado transformando la atención de las necesidades básicas en necesidades más humanas, como la pertenencia, la solidaridad, el compromiso, la lealtad…
Sin embargo, el hecho político se identifica con la parcialidad, sigue preceptos, dogmas, se alinea a un símbolo de poder, busca dominar y someter para imponer sus ideas, creencias, en último someter a los demás para beneficio de sus intereses.
Poder y amor son dicotómicos, porque uno simboliza la supremacía y el otro es la inclusión. La palabra del padre, la Ley, ya lo dijo Freud es el Spatum, la que condiciona el orden según reglas, las mismas fueron utilizadas por el poder para trazar las líneas en favor de los que dominan del que posee el poder. Si se han escrito leyes inclusivas se dieron a costa de luchas, a cuenta y pago muchas veces de la vida de quienes creyeron en ellas…
El ejercicio del poder, despojado del amor es destructivo, retrógrada, fascista, exclusivo y excluyente también. Ese poder es el que se practica y elige, se apoya, favorece y beneficia, no el Amor, porque la cultura la tiene registrada como sinónimo de debilidad, y en la lucha por la sobrevivencia el más fuerte se valida. Mientras que el amor, beneficia a demasiados detenta contra la ambición la concentración del poder ya sea económico, social, de reconocimiento y en favor de los pocos. Para destacarse en cualquiera de los niveles el individuo o los grupos, deben concentrar para si la riqueza, generar miedos, incertidumbres, aplicar distractivos a los demás para no hacer posible la reflexión sobre lo verdadero.
El amor es el punto de partida de la creación, el humano movido por esta singular pasión se halla dotado con la enorme capacidad de la creación artística, investigativa y generativa de soluciones a todos los dilemas de las sociedades actuales, sin embargo los políticos que confunden el amor con debilidad promueven conductas irracionales de permanente beligerancia, la carrera constante de estar adelante para tomar aquel “poder”.
El ejercicio del poder está alejado de la armonía y del diálogo, el político piensa constantemente que su posición siempre está amenazada y su miedo a perder el control lo lleva a destruir, haciendo de la violencia su principal herramienta, porque no escucha su corazón sólo actúa guiado por “su razón”.
Por eso los políticos no quieren a su mamá, sus acciones son misóginas, así las leyes, las políticas de desarrollo, esta cultura es predominantemente patriarcal, donde mujeres y hombres le otorgan credibilidad, fe y razón a la palabra del hombre, del varón, del macho, es decir del que representa la fuerza… el poder.
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