domingo, 28 de agosto de 2011

De pobrezas a patologias

Por:  Tatiana Lena Aguilar Torrico

No solo de pan vive el hombre,  es una frase conocida y nos convoca a reflexionar más allá de la satisfacción de la necesidad de alimento, para vivir.  Y surgen preguntas parecidas a:  -Qué necesitan las personas para vivir?  -Qué significa vivir?  -Que otra u otras necesidades, pueden ser tan importantes, como el alimento?.

De pronto el tema puede resultar demasiado amplio o muy escaso para dilucidarlo de una sola vez, por lo que la presente charla pretende ser el inicio de un amplio debate, al cual les invitamos a participar, no sin antes acompañarnos en las precisiones, que en la oportunidad, quisiéramos compartir.

Quienes no tienen pan  

Pobres y pobreza

Desde la teoría económica del desarrollo, se  define como pobre a la persona con bajo nivel o ninguno de ingreso, lo que determina su capacidad de consumo, es decir, cuando no posee un empleo, no tiene acceso a salud, educación y vivienda, además de otros.   De donde se deduce que sus niveles carenciales, son inversamente tan altos en relación a sus niveles tan bajos de consumo.

Desde otra lectura, la pobreza significa la privación de las capacidades básicas humanas y son consideradas elementales, bajo esta orientación la eliminación de pobreza no es un objetivo en si mismo, sino mas bien forma parte de objetivos tales como la libertad del hombre[1], en tal caso la condición fundamental es la eliminación de la “pobreza y la tiranía, la escasez de oportunidades económicas y las privaciones sociales sistemáticas, el abandono en que pueden encontrarse los servicios públicos y la intolerancia o el exceso de intervención de los Estados represivos”[2]  para lograr las libertades fundamentales[3], siendo su objetivo promover el desarrollo.

Bajo estas consideraciones podemos afirmar que, en nuestro país existen varias muestras de ésta privación de capacidades, a modo de ejemplo señalemos, los desastres naturales,  acontecidos reiteradamente y hasta en rigor, en las regiones del Beni, Santa Cruz, Pando, Cochabamba, o sequía en Potosí y otras regiones  del país, con fuerte impacto medioambiental y en la producción durante el último quinquenio frente a lo que nos hemos encontrado incapacitados de tomar previsiones, para realizar el auxilio de los damnificados, o frente a la inseguridad alimentaria que se ha experimentado.

Otro ejemplo conocido es el nivel elevado de analfabetismo,  puesto que el 55% de personas mayores de 15 años hasta el 2004 no sabían leer ni escribir en nuestro país[4].  Habrá que revisar exhaustivamente, los resultados y el grado de efectividad de las últimas políticas en materia educativa, más allá del discurso político.

A partir de una reinterpretación del concepto de pobreza, otras corrientes de la economía, critican la conceptualización tradicional, cuya comprensión se ve limitada en función al ingreso económico de las personas.  Bajo esta orientación la comprensión de la pobreza debe abarcar el espacio donde “cualquier necesidad humana fundamental que no es adecuadamente satisfecha revela una pobreza humana.[5]  En  este contexto,  las necesidades no se leen, describen, comprenden, analizan y/o abordan sólo en tanto carencias, sino al mismo tiempo como potencialidades humanas (individuales y colectivas).

Pobreza y enfermedad


Patologías

Desde cualquier forma de análisis, sin lugar a dudas las pobrezas, no favorecen a la salud psicológica, física o moral de las personas.  Sus niveles de incidencia dependen del grado, las características y los plazos en los que tiene lugar la negación de las capacidades básicas.

En la perspectiva humanista de la propuesta de Max-Neef, los indicadores de pobreza delatan problemas económicos tales como la hiperinflación, el desempleo y la deuda externa, entre otros. Sin embargo no sólo los desequilibrios económicos dan origen a patologías, también las exclusiones de orden político, religioso, racial, étnico y otros.  Lo hacen también el miedo, el abuso de poder, el uso indiscriminado del aparato coercitivo del Estado, el nepotismo, y las prácticas que den lugar a, por así decirlo, desequilibrios emocionales y conductuales.

Desempleo


Conocido también como cesantía y paro, es un problema de orden mundial y ningún país, escapa a esta tragedia.  Ya que en el aparato productivo, la llamada fuerza humana laboral es paradójicamente débil y vulnerable ante los recortes económicos, reestructuración, quiebra o cierre temporal. 

Entre los temores que padece el hombre moderno, está el miedo al desempleo, y se ha convertido en motivo de consulta psicológica cada vez más frecuente, por el estrés que ocasiona y otros asociados con repercusión en otras esferas (pareja, familia, delincuencia, deserción escolar, etc.).

De esta manera muchos gobiernos, haciendo una interpretación tradicional del problema, han intentado atacar la pobreza generando por ejemplo el satisfactor Programa de Empleo, que pretende satisfacer la necesidad de Subsistencia, sin embargo imposibilita la satisfacción de las necesidades de Protección, Participación, Identidad y Libertad.  Veamos por qué:

  • Son empleos eventuales condicionados por contratos temporales, por tanto no gozan de beneficios como el aguinaldo, primas, seguro de salud, vacaciones  y otros.

  • No ofrecen calidad de vida laboral, porque las personas trabajan en condiciones infrahumanas, sin ropa de trabajo, ni mascarillas para protegerse del polvo y  las malas condiciones ambientales, por ejemplo en trabajos de empedrado de calles, parques públicos, albañilería, minería, recojo de basura, etc.

  • Los salarios no alcanzan a cubrir las necesidades de sus trabajadores.

  • El pago de salarios no es puntual.

Esta falta de conciencia laboral de empleados y empleadores, es promovida muchas veces por los gobiernos centrales y locales del país.  Bajo la bandera de Políticas de Empleo, para reducir la pobreza, ofertan en su mayoría, trabajos para mano de obra con escasa o ninguna calificación, y a costa de aquello se reparten empleos eventuales, que duran tres meses, y tienen las características antes descritas. 

Según una de las modernas formas de explotación humana, el trabajo eventual, involucra también a trabajadores calificados y profesionales, cuya necesidad de subsistencia lo conduce a someterse a las estipulaciones descritas en un papel pulcramente llenado por el abogado del  empleador, sobre algún modelo previamente diseñado.

A tal punto se ha degradado el trabajo, que hasta se ha convertido en mercancía de políticos, sindicalistas, grupos  y familias.  Lo que fuera un Derecho Humano es ahora un derecho privado de pocos.

El empleo bajo estas características, no puede llamarse digno, porque no dignifica al trabajador, mas bien lo degrada.  El trabajador, no disfruta del trabajo que realiza porque lo hace bajo la amenaza del despido o al pendiente de la conclusión del contrato, por tanto éstos trabajados de corto plazo no proveen calidad de vida y a la larga agudizan la pobreza.

Por lo tanto, como entre los resultados de estas políticas, se proveen elementos violadores o destructores, porque su aplicación aniquila la posibilidad de la satisfacción adecuada de las necesidades de subsistencia, protección, entendimiento, creación, identidad y libertad. 

El problema del desempleo se origina e impacta en el plano económico, sin embargo, casi siempre se olvida el plano psico social.  A manera de ejemplo identificamos los siguientes estadios cíclicos, en los individuos que están por mucho tiempo sin trabajo:  1º Sorpresa, 2º Optimismo, 3º Sentimientos de Frustración, 4º Miedo, 5º Ansiedad y  6º Sentimientos de Depresión.  Según casos denunciados, muchos sujetos del último estadio han pasado a una Depresión Mayor con complicación grave de Suicidio.

Del ámbito individual o particular, esta problemática ha trascendido a un espacio social más amplio, donde inclusive algunos investigadores señalan la existencia de patologías colectivas de la frustración.

Tiranía


De hecho, cualquier forma de dominación es considerada un acto violento, y si hemos de referirnos a ésta asociada al poder político, nos hace rememorar pasajes de la historia latinoamericana marcados por las dictaduras.

Sin que la anteriormente mencionada sea la única forma de tiranía, pues no podemos dejar de señalar que sistemáticamente se tiraniza desde:  los medios de comunicación, el clientelismo político, el consumismo, el control por el miedo, la desconfianza, entre los más cotidianos, y con los que estamos acostumbrados a convivir y ante cuyos efectos somos indiferentes.

La tiranía ejercida por cualquiera de las formas descritas, resulta en el deterioro psicosocial de los sujetos, esto incide en el bloqueo de sus capacidades para tomar decisiones propias, adoptar iniciativas, y al coartar el ejercicio pleno de sus libertades bloquea sus capacidades sociales como de opinión, organización, opción y atropella su derecho a la singularidad.

Inestabilidad económica


La inseguridad que ocasiona la falta de continuidad en los ingresos económicos de los sujetos, genera incertidumbres serias, impidiéndoles proponerse proyectos de vida o familiares, incapacitándolos para prever un futuro y desarrollar planes a largo plazo.   

El mediato se ha convertido en lo más importante, pues se basa en salvar el día, y tampoco permite una verdadera realización humana en el ahora, pues el alto nivel de tensión por atender las necesidades más urgentes no lo permite.  Característica que se ha incorporado en la cultura y como forma de hacer, desde lo común hasta en la gestión pública a cargo de quienes tienen funciones y responsabilidades formalmente asumidas.

Bajo la cultura del inmediatismo que se impone, no queda espacio para la planificación o las acciones previamente meditadas, normalmente éstas carecen de organización o coordinación, y desperdician esfuerzos y recursos.  Y siempre responden al momento, sin evaluar sus consecuencias.

Apuntes


A partir de la reflexión y el razonamiento sobre las dificultades en la utilización de los conceptos y en el análisis de las necesidades humanas, es oportuno realizar algunas consideraciones importantes que deberían ser tomadas en cuenta a la hora de seleccionar los instrumentos para medir los niveles de desarrollo de los países, las metodologías en el planteamiento de las soluciones y una revisión exhaustiva en el uso de los conceptos.

Las consideraciones a tomarse en cuenta son:

1.    Las Necesidades Humanas Fundamentales son finitas, son iguales en todas las culturas y son pocas.  Lo que cambia es el cómo se logra la realización de éstas necesidades.

2.    Comprender que las necesidades no son carencias humanas.  Sí, son anuladas y atropelladas por los sistemas adoptados por los gobiernos. Por tanto las necesidades humanas fundamentales son potencialidades y capacidades, cuyos satisfactores son los medios a través de los cuales deben ser realizados.

3.    Para la atención de las necesidades humanas de nuestro país, los instrumentos y metodologías deben instalarse sobre la línea de la cosmovisión, por cuanto nuestra realidad intercultural, multicultural, social, además de otras consideradas propias del hombre y su espacio, coexisten y se interrelacionan.

4.    La multidimensionalidad humana exige considerar de forma urgente ese universo completo, donde se establece una interacción entre los factores: Biológico:  cuerpo, vida, bienestar, salud; Social: comunidad, familia, grupo, organización;    Científico:  ciencias y tecnologías modernas y saberes ancestrales; Pedagógico:  educación, formación, capacitación permanente, aprendizajes transmitidos; vocación Ecológico:  geografía, ambiental, región, zona; Cultural: costumbres, prácticas, multiculturalidad, interculturalidad, idioma, historia, Psíquico:  memoria, sueños, sugestión.

5.    Gestar un desarrollo con identidad y que se defina como Integrador de las Potencialidades (sociales, culturales, regionales, científicas, etc.) para promover la realización de las necesidades humanas fundamentales.

6.    Desarrollar un sentido de responsabilidad con la existencia propia y con la de los demás y lo que nos circunda.



Resumen

De pobrezas a patologías

Este artículo critica  los conceptos sobre pobreza utilizados en Bolivia, a tiempo de mostrar formas integrales y más humanas de entender la pobreza no como un fin en si mismo y las necesidades humanas no como carencias sino como potencialidades.
Las patologías que emergen a partir de políticas económicas equivocadas, por la comprensión errónea de los conceptos, como la utilización de los medios y métodos de reducción de pobreza, han agudizado aún mas las patologías colectivas. Por lo que finalmente se propone reflexionar sobre aspectos que hacen el contexto multidimensional del hombre.

Tatiana Lena Aguilar Torrico
Psicóloga de Profesión
Investigadora .
Especialidad en Desarrollo Humano y Reducción de Pobreza
Experiencia de trabajo con poblaciones vulnerables /niños de la calle y trabajadores, discapacitados, mujeres jefas de hogar y adultos mayores.
Trabajos realizados implementado la institucionalización de entidades publicas.



[1] Sen, Amartya.  Desarrollo y Libertad. 2000.
[2] Ibid. Pág. 19 y 20
[3] Las libertades fundamentales según Amartaya Sen serían: las oportunidades económicas, libertades políticas, servicios sociales, garantías de transparencia y la seguridad protectora.
[4] Iriarte, Gregorio (P.).  Análisis Crítico de la Realidad. 2004. Pág. 484
[5] Max-Neef, Manfred.  Desarrollo a Escala Humana.  1998.  Pág.  43.  Para la comprensión de necesidad humana fundamental el autor señala:  “Se ha creído, tradicionalmente, que las necesidades humanas tienden a ser infinitas; que están constantemente cambiando; que varían de una cultura a otra, y que son diferentes en cada período histórico. Nos parece que tales suposiciones son incorrectas, puesto que son producto de un error conceptual”. Pág. 40.   “Primero:  Las necesidades  humanas fundamentales son finitas, pocas y clasificables.  Segundo:  Las necesidades humanas fundamentales (como las contenidas en el sistema propuesto) son las mismas en todas las culturas y en todos los períodos históricos.  Lo que cambia, a través del tiempo y de las culturas, es la manera o los medios utilizados para la satisfacción de las necesidades”  Pág. 42.

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